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NOTICIAS DE LA PARROQUIA |
24/abril/2011 - Misa Crismal 2011
El
Obispo de la Diócesis de Cartagena presidió a las 11 de la mañana del pasado
martes 19 de abril, en la Catedral de Murcia la Misa
Crismal, en la que cientos de presbíteros de la diócesis han renovado sus
promesas al sacerdocio. En esta celebración se ha consagrado el Santo Crisma y
además se han bendecido los óleos de los catecúmenos y de los enfermos. En esta
Eucaristía concelebrada por el Obispo Emérito, Mons. Javier Azagra Labiano, el
Vicario General, los Vicarios Episcopales y Canónigos de la Catedral, entre
tantos presbíteros, han participado los seminaristas, así como religiosos,
religiosas y numerosos feligreses.
“Sólo Cristo es el modelo perfecto que hay que imitar y actualizar”- ha
remarcado el Sr. Obispo. “El presbítero es signo de Cristo, sacerdote y buen
pastor”- ha afirmado. Mons. Lorca Planes ha asegurado en la misa de hoy que vale
la pena ser sacerdotes, a pesar del relativismo y tantas dificultades presentes
en la sociedad actual. En este sentido, ha señalado que “estamos llamados a
anunciar la alegría de ser misioneros”. Por eso ha destacado que “se requiere
alegría para luchar contra el pesimismo” y “para manifestar a todos que vale la
pena ser discípulo de Jesucristo”. El Prelado ha aseverado que “el sacerdote
está llamado a vivir en el mundo de hoy, en medio de los retos, con fe y con
santa audacia”. “Hoy debemos actualizar la fortaleza de la fe y la frescura de
nuestro sí al Señor”-ha precisado. Recordando las palabras de Juan Pablo II, “no
tengáis miedo”, ha comentado que “lo que nos define no son las circunstancias
dramáticas de la vida”, sino ante todo, “el amor recibido del Padre, gracias a
Jesucristo”. Por eso, ha animado a “abrir las puertas de par en par a Cristo”,
insistiendo en que “Él no quita nada y lo da todo” y que “quien se dé a Él”,
recibe del Cielo el ciento por uno”. A propósito del reconocimiento de la
grandeza de Jesús que mantienen como discípulos suyos, Mons. Lorca ha alegado
que “queremos escuchar a Jesús, porque Él es el único Maestro”. “Le das una
respuesta de amor a Quien te amó primero- ha matizado.- Cuando el discípulo está
enamorado de Cristo, no puede dejar de anunciar al mundo que Dios nos ama”.
De un modo especial, el Pastor Diocesano ha orado al concluir su homilía:
“Señor, me uno a la oración de toda la Iglesia y te pedimos por todos los que se
beneficiarán de la gracia de estos óleos”. A los sacerdotes se ha dirigido de
manera particular, confesándoles que pide todos los días por ellos. “Me gustaría
deciros que os quiero de verdad”- les ha dicho. Animándoles a no cansarse nunca
de responder a su vocación, ha explicado que “la identidad sacerdotal está en la
línea de sentirse amado y capacitado para amar a los demás”.
El Sr. Obispo ha pedido a los fieles que no dejen de rezar por los sacerdotes y
seminaristas. “Estad orgullosos de ellos, que son la esperanza y testimonio para
la Iglesia y para los hombres”. Mons. Lorca ha desvelado que los dos
seminaristas que portaban la vasija blanca iban a ordenarse este año,
precisamente con el crisma consagrado en la misa de hoy. Otra de las intenciones
del Prelado ha sido la de encomendar a las familias, reconociendo que de ellas
“recibimos la vida, la primera experiencia del Amor y de la fe”.