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NOTICIAS DE LA PARROQUIA |
11/mayo/2011 - Fiesta de San Juan de Ávila
Cientos
de sacerdotes de la Diócesis de Cartagena se reunieron en
la mañana del 9 de Mayo, en la parroquia de San Juan de Ávila para conmemorar la
festividad de este Santo, patrón del clero diocesano, y celebrar las bodas
sacerdotales de dieciocho presbíteros: cinco de ellos sus bodas de diamante,
nueve de oro y cuatro de plata.
Sobre las once de la mañana comenzaba una meditación que ha estado a cargo de D.
Cristóbal Sevilla, Director del Instituto Teológico San Fulgencio, uno de los
que celebran sus Bodas de Plata. El presbítero ha profundizado en la fraternidad
sacerdotal a partir de la caridad pastoral, el amor y el perdón, siempre en
humildad y adoración. En su intervención ha destacado la necesidad de tener
presente a la Santísima Virgen, recordando sus palabras en las Bodas de Caná:
“Haced lo que Él os diga”, argumentando que “María ayuda a desvelar el gran
misterio de Jesús”. En este sentido, ha animado a sus hermanos a vivir con este
Amor de Nuestra Señora, en palabras de San Juan de Ávila –como ha indicado-, “un
amor maternal”. El Director del Instituto Teológico ha finalizado con una
oración en la que ha encomendado a todo el clero de la diócesis de Cartagena.
A continuación ha tenido lugar la Eucaristía, presidida por el Sr. Obispo, Mons.
José Manuel Lorca Planes. Junto a su Pastor en el altar se encontraban entre
otros el Obispo Emérito, Mons. Javier Azagra, así como el Vicario General, D.
Juan Tudela. En esta misa también han participado los seminaristas de la
diócesis, así como algunos familiares y amigos de los sacerdotes. Mons. Lorca ha
reconocido que “la diócesis de Cartagena se siente orgullosa de estos hermanos
que han respondido a la llamada de Jesús”. El Prelado ha instado a los
presbíteros a “ser signos transparentes y eficaces del Buen Pastor”. “La propia
identidad sacerdotal podrá ser comprendida y asimilada si se vive como signo del
Buen Pastor”-ha añadido.
“Dios nos quiere santos”- ha afirmado animándoles a ser fieles al modelo de
santidad. Haciendo eco de las palabras del Beato Juan Pablo II, ha explicado la
relación entre “consagración y misión” y ha señalado que ahí está la clave para
entender los documentos del Pontífice que tanto insistió en que se abran “las
puertas a Cristo de par en par.” “Del encuentro con Cristo se pasa al
seguimiento de Cristo y al anuncio de Cristo”- ha expresado. Así, ha subrayado
que “la diocesaneidad incluye toda esta historia de gracia, que es una herencia
apostólica”.
Mons. Lorca Planes ha aseverado que “una línea característica de la identidad
cristiana y sacerdotal es la esperanza”, la cual está íntimamente ligada a la
caridad. Asimismo, ha alegado que “en la espiritualidad sacerdotal, esta
esperanza se traduce en el gozo pascual”. Monseñor ha apostillado que “el gozo
pascual tiene que definir nuestro ser sacerdote. El gozo de las Bienaventuranzas
y del Magnificat”, el mismo gozo de Cristo”. “Hoy es posible ser apóstoles- ha
remarcado.- Es posible evangelizar en las situaciones en que nos encontramos,
porque tenemos gracias nuevas”.
El Pastor de Cartagena ha concluido animando a los sacerdotes a continuar siendo
modelo de fe y caridad para todos. “Os deseamos de corazón que no se anteponga
nada a Cristo. Las heridas de la fe nos dañan a todos y a la Iglesia”- ha
comentado. Con todo, ha hecho una llamada a volver a decirle “sí” al Señor, “en
esta Iglesia que os acoge, os quiere y reza por vosotros”.
En la acción de gracias, tres sacerdotes que celebran sus bodas de diamante, oro
y plata han compartido unas palabras con el Sr. Obispo y el resto de sus
hermanos. D. Antonio Andreu, que cumple sus veinticinco años de sacerdocio, ha
asegurado que durante este tiempo “hemos conocido el Amor de Dios” y manifestado
su agradecimiento a toda la familia sacerdotal. En nombre de los que celebran
sus Bodas de Oro ha intervenido D. Fulgencio Izquierdo, quien ha confesado que
hoy le invadía el sentimiento de “orgullo humilde”, “orgullo” en cuanto a formar
parte de esta cadena de apóstoles que actúan en nombre de Cristo y “humilde”, ya
que sabe que no es por mérito suyo, sino de Dios. En representación de quienes
celebran sus Bodas de Diamante, D. Miguel Guirado ha apuntado que “toda una vida
no es tiempo bastante para darle gracias al Señor”. Guirado ha hablado de cómo
Dios les ha escogido sacerdotes, de la caridad fraterna y de su Amor, que “no se
cansa de perdonar”. Ha terminado dirigiéndose a María, “Ella siempre ha sido
nuestro apoyo”-ha señalado. Después de recordar los versos marianos de un poeta
cartagenero, ha concluido: “No tengáis miedo de amar demasiado a la Virgen
Santísima, no tengáis miedo, porque nunca llegaréis al amor que Dios la tiene”.
La Diócesis ha obsequiado a los sacerdotes que celebran sus bodas con unas
casullas. El Sr. Obispo ha comentado que así recordarán siempre a los hermanos
sacerdotes en la Eucaristía, “así sí que estaremos unidos”- ha expresado. La
celebración concluía con el Himno a “La Señora”, la Reina de los Corazones del
Seminario. Con motivo del centenario de “La Señora” que se celebra este año, se
han repartido unos libros que se han elaborado para acompañar a la Virgen
durante este mes de mayo.






