|
NOTICIAS DE LA PARROQUIA |
16/septiembre/2011 - Benedicto XVI: Nada justifica el terrorismo
Esta
es la carta que ha enviado Benedicto XVI al arzobispo de Nueva York y presidente
de la Conferencia episcopal estadounidense monseñor
Timothy
M. Dolan en el décimo aniversario de los ataques
terroristas contra los Estados Unidos.
* * *
¡Gracia a vosotros y paz
de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo!
En este día, mis
pensamientos se dirigen a los sombríos sucesos del 11 de septiembre de 2001,
cuando se perdieron tantas vidas inocentes en la brutal agresión contra las
torres gemelas del World Trade Center y los ataques sucesivos en Washington
D.C. y Pensilvania. Me uno a vosotros al encomendar a las miles de víctimas a
la infinita misericordia de Dios Omnipotente y al pedir a nuestro Padre
celestial que siga consolando a quienes lloran la pérdida de sus seres
queridos.
La tragedia de aquel
día se agravó aún más por la reivindicación de sus autores de actuar en nombre
de Dios. Una vez más, se debe afirmar inequívocamente que ninguna
circunstancia jamás puede justificar actos de terrorismo. Cada vida humana es
preciosa ante los ojos de Dios y no se debería escatimar ningún esfuerzo en el
intento de promover en todo el mundo un respeto genuino por los derechos
inalienables y la dignidad de los individuos y los pueblos en todo lugar.
El pueblo americano
debe ser elogiado por la valentía y generosidad que mostró en las operaciones
de rescate y por su tenacidad para seguir adelante con esperanza y confianza.
Es mi ferviente plegaria que un compromiso firme por la justicia y una cultura
global de solidaridad ayuden a liberar al mundo del rencor que tan a menudo
desencadena actos de violencia; y creen las condiciones de mayor paz y
prosperidad, ofreciendo un futuro más luminoso y seguro.
Con estos
sentimientos, extiendo mi más afectuoso saludo a usted, a sus hermanos en el
episcopado y a cuantos están encomendados a su cuidado pastoral, y con mucho
gusto les imparto mi bendición apostólica como prenda de paz y serenidad en el
Señor.
Vaticano,
11 de septiembre de 2011
BENEDICTUS PP. XVI
