NOTICIAS DE LA PARROQUIA


30/abril/2010 - LA JUNTA DE ANDALUCÍA SUBVENCIONA UNA PELÍCULA QUE HIERE LOS SENTIMIENTOS CRISTIANOS

 

El próximo fin de semana se estrena en Madrid “el discípulo”, una película blasfesma sobre Jesucristo dirigida por Emilio Ruiz Barrachina y subvencionada por la Junta de Andalucía con los impuestos de todos los españoles. Si a lo largo del siglo XIX  los movimientos laicitas pretendieron negar la existencia de Jesús de Nazaret, una vez rendidos a las pruebas de la historia los nuevos herederos del ateísmo militante se ocupan de un tiempo a esta parte, como hace este Ruiz Barrachina, de desfigurarlo, anatematizarlo y, en definitiva, negar su divinidad.

El Jesús que nos dibuja aquí Barrachina no tiene nada que ver con el Jesús histórico ni con el Verbo encarnado de los Evangelios. Para el autor, Jesús es un trastornado militante antirromano que pretendía dar un golpe de estado –es decir, la tesis de los fariseos cuando lo presentaron ante Pilatos- pero debidamente “adobado” con toda clase de defectos y vicios, incluida la violenta adicción al alcohol desde las bodas de Caná, donde el autor de la película lo presenta seducido por Magdalena. El objetivo último es negar la divinidad de Jesucristo y, por tanto, burlarse de la Iglesia, de los cristianos y, cómo no, de Dios mismo. Para más “inri”, en los títulos de crédito de la película ya se expone visualmente la propuesta del film: un icono de Cristo el que se va borrando progresivamente el halo de santidad que rodea su cabeza.

En seguida se nos dice que Jesús era hijo de una familia numerosa, que su madre María no era virgen, que San José murió en un combate a espada contra los romanos, y que el propio Jesús era cojo, a consecuencia de una herida de espada. Este supuesto Jesús era el discipulo predilecto de Juan Bautista, otro agitador antirromano que convierte a Jesús en el líder de una célula antiimperialista mientras Judas Iscariote es el encargado de conseguir armas en el mercado negro. Todavía más: Más María al ver que su hijo se va a meter en un lío, le pide a la Magdalena, prostituta del pueblo, que lo seduzca para ver si así el díscolo hijo se centra en otras cosas. ¿Cabe mayor estupidez imaginativa para llevarla al cine? (f. analisis Digital)   (www.jovenesconcristo.es)

 


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