|
NOTICIAS DE LA PARROQUIA |
28/mayo/2010
- VIGILIA DE PENTECOSTES

La Pascua toca a su fin. Después de cincuenta días
celebrando la Resurrección de Cristo volvemos a la vida ordinaria. Pero al igual
que en las fiestas de barrios y ciudades, la Iglesia también ha terminado las
Fiestas Pascuales, no con un castillo de fuegos artificiales, sino con un
castillo de "fuegos espirituales". La fiesta de Pentecostés pone el broche final
a la Pascua. Recordando el momento de la Venida del Espíritu Santo sobre los
apóstoles y sobre todos aquellos que se encontraban en Jerusalén, en nuestra
Parroquia celebrábamos el pasado sábado 22 de Mayo la Vigilia de Pentecostés, la
espera del Espíritu, la petición de los dones del Espíritu sobre cada uno de los
bautizados.

Una Vigilia muy dinámica preparada por la Pastoral Juvenil de la Parroquia y
abierta a todo aquellos que pudieron acercarse para implorar esa ayuda del
Espíritu Santo en nuestro día a día. Oramos con los dones del Espíritu,
intentando que se hagan vida en cada uno de nosotros. Y como ya comienza a
apretar el calorcito... al terminar la oración un delicioso granizado de limón
casero.

Ver más fotos en Galería de Fotos
Espíritu de caridad,
haznos amar a Dios y a nuestros semejantes como tú quieres que los amemos.
Espíritu de gozo,
otórganos la santa alegría propia de los que viven en tu gracia.
Espíritu de paz,
concédenos tu paz, esa paz que el mundo no puede dar.
Espíritu de paciencia,
enséñanos a sobrellevar las adversidades de la vida sin indagar el por qué de ellas y sin quejarnos.
Espíritu de benignidad,
haz que juzguemos y tratemos a todos con benevolencia sincera y rostro sonriente, reflejo de tu infinita suavidad.
Espíritu de bondad,
concédenos el desvivirnos por los demás, y derramar a manos llenas, cuantas obras buenas nos inspires.
Espíritu de longanimidad,
enséñanos a soportar las molestias y flaquezas de los demás, como deseamos soporten las nuestras.
Espíritu de mansedumbre,
haznos mansos y humildes de corazón, a ejemplo del divino corazón de Jesús, obra maestra de la creación.
Espíritu de fe,
otórganos el no vacilar en nuestra fe, y vivir siempre de acuerdo con las enseñanzas de Cristo, e iluminados por tus santas inspiraciones.