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NOTICIAS DE LA PARROQUIA |
01/julio/2010 - La Cruz de la Juventud entra en Caravaca como un halo de esperanza
Enrique Soler

La Cruz peregrina que el pontífice Juan Pablo II entregara en 1984 a los jóvenes
para que la llevaran consigo por el mundo llegó a Caravaca como un halo de
esperanza tras pasar la noche del sábado en la ciudad de Bullas, a la que llegó
procedente del Niño del Mula por el camino de la vida verde del Noroeste. La
Cruz estuvo acompaña por más de un millar de jóvenes y a su llegada a Caravaca
fue recibida por el obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca
Planes, quien participó en la vigilia que se realizó en la parroquia de Nuestra
Señora del Rosario, patrona de la localidad.
En un ambiente de intimidad y silencio cientos de jóvenes se postraron ante el
símbolo de la Cruz para descansar sobre ella sus problemas y "agobios",
consiguiendo así una señal de esperanza, según declaraban muchos de ellos tras
realizar el ejercicio, con los ánimos a flor de piel. Tampoco era difícil
encontrar en las mejillas de muchos de los presentes lágrimas de emoción, que
auguraban una noche llena de emociones. A primera hora de la mañana, entre
cánticos y estandartes, la Cruz partía para hacer un recorrido de 14 kilómetros
.
A mediodía el cortejo fue recibido por el alcalde de Caravaca, Domingo Aranda, y
un nutrido grupo de concejales en la Gran Vía, donde los vecinos salieron a la
calle para aplaudir y ovacionar a los peregrinos. En el paso de la comitiva por
la plaza del Arco fue de nuevo el obispo quien recibió a los jóvenes.
Ya en la Basílica Santuario se ofreció una misa dedicada a todos los peregrinos
y que estuvo oficiada por más de 30 sacerdotes. En su homilía Lorca Planes
destacó la festividad de San Pedro y San Pablo y lanzó un "que os améis los unos
a los otros como primer mandamiento".

Igualmente criticó los ataques recibidos por la Iglesia e indicó que "aquel que
pretende suplantar a Dios se equivoca", al tiempo que recordó con emoción el
recorrido del símbolo por la Región. "He visto a la gente llorar ante la Cruz",
dijo para reconocer que "la verdadera grandeza de la Cruz de Cristo está en los
jóvenes".
En el mismo sentido se expresó, al finalizar la eucaristía, el coordinador de la
delegación de pastoral juvenil, Manuel Verdú, quien declaró que "el verdadero
éxito de la peregrinación de la Cruz en nuestra Diócesis recae en los jóvenes y
en los miles de personas que la han acompañado durante estos días".



