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NOTICIAS DE LA PARROQUIA |
03/julio/2010 - Peregrinación Diocesana a Lourdes
El Sr. Obispo se une a los 1.800 peregrinos de la Hospitalidad de Lourdes de la Diócesis de Cartagena
“¿No es un
milagro que la gracia de Dios suscita continuamente en tantas personas que
dedican tiempo y energías en ayudar a quienes sufren?”- comentaba el Santo Padre
Benedicto XVI en la última Jornada Mundial del Enfermo, en la festividad de la
Virgen de Lourdes. Sí, realmente es un milagro. Un milagro que ha dado sus
frutos también en la diócesis de Cartagena, con los 1.800 peregrinos que han
viajado con la Hospitalidad de Lourdes de la región de Murcia, para depositar el
sufrimiento y la enfermedad en los brazos maternales de María. Ayer llegaban los
últimos 13 autobuses de los 21 que partieron hacia Lourdes el pasado 25 de
junio. Ésta es la XLII Peregrinación Diocesana que organiza la Hospitalidad de
Lourdes, que ha contado con la asistencia del Obispo Emérito, Mons. Javier
Azagra, y a la que se unió, tras finalizar los actos de clausura de la Cruz de
los Jóvenes, nuestro Obispo Diocesano, Mons. José Manuel Lorca Planes.
Según han informado fuentes de la Hospitalidad de Lourdes, entre las 1.800
personas que han acudido a este Santuario Mariano, 545 iban como peregrinos, 184
enfermos de Hospital, les acompañaron 27 sacerdotes, 8 médicos, 14 sanitarios y
un psicólogo. Un total de 951, entre enfermeras y camilleros, que, repartidos en
turnos de mañana, tarde y noche, han dedicado su tiempo al trabajo de hospital.
En compañía Mons. Lorca Planes, el lunes celebraron una Eucaristía en el Podium,
frente a la Gruta y a continuación rezaron un Vía Crucis en el camino de la
Cruz. Más tarde pudieron tener una Hora Santa para los Enfermos en la iglesia de
Santa Bernardette. Posteriormente, accedieron a las piscinas con los enfermos,
para después llevarles junto a la Gruta. Esa tarde, disfrutaron de dos
conferencias sobre la Hospitalidad de Lourdes en Murcia. Los peregrinos tuvieron
otra Hora Santa en la que pudieron adorar al Señor, en la misma iglesia de Santa
Bernardette. No podía faltar en el programa la Procesión de las Antorchas, en la
que también participaron. Ayer por la mañana, asistieron a la Eucaristía de
Unción de Enfermos en San Pío X. Una convivencia para compartir esta experiencia
mariana ponía el broche final a la peregrinación.
Como decía el Santo Padre en la homilía del Día Mundial del Enfermo, “en la
Iglesia, los enfermos y cuantos sufren no sólo son destinatarios de atención y
de cuidado, sino antes aún y sobre todo protagonistas de la peregrinación de la
fe y de la esperanza, testigos de los prodigios del amor, de la alegría pascual
que florece de la cruz y de la Resurrección de Cristo”. Llenos de gracia habrán
regresado estos “protagonistas” de la peregrinación. Que María siga vendando
nuestras heridas con su amor de Madre, sanando los corazones, e infundiendo en
nuestras almas su misma paz, serenidad y abandono, ante nuestras cruces y
sufrimientos.


































