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NOTICIAS DE LA PARROQUIA |
12/octubre/2010 - REUNIÓN DE SACERDOTES CON EL SR. OBISPO

El pasado viernes 1 de Octubre los sacerdotes de las Vicarías Campo de Cartagena-Mar Menor y Cartagena mantuvimos un encuentro pastoral con el Obispo de la Diócesis D. José Manuel Lorca en la casa de Jesús Maestro.
El Sr. Obispo presentó a más de 100
sacerdotes de estas Vicarías el nuevo Plan Diocesano de Pastoral para los
próximos cuatro años (2010-2014). El Plan de Pastoral ha aparecido tras la
consulta que hace un año el Pastor de la Diócesis efectuó al presbiterio
diocesano.
En este nuevo documento de 48 páginas, D. José Manuel presentó los tres grandes
objetivos del nuevo Plan, en torno a las tres virtudes teologales y a las
encíclicas de Benedicto XVI: testigos de la fe, custodios de la esperanza,
profetas y misioneros de la caridad. Un documento que además de plantear los
tres grandes objetivos, contiene también sugerencias de posibles acciones
pastorales a desarrollar en Vicarías, Arciprestazgos, Parroquas, Movimientos,
etc., en relación con cada uno de los objetivos para el próximo cuatrienio.

En la "Consideración Final" del documento, el Sr. Obispo, citando el número 39 de la Encíclica Deus Cáritas est de Benedicto XVI expone:
Debemos concluir afirmando con el Papa Benedicto XVI que "fe, esperanza y caridad están unidas. La esperanza se relaciona prácticamente con la virtud de la paciencia, que no desfallece ni siquiera ante el fracaso aparente, y con la humildad, que reconoce el misterio de Dios y se fía de Él incluso en la oscuridad. La fe nos muestra a Dios que nos ha dado a su Hijo y así suscita en nosotros la firme certeza de que realmente es verdad que Dios es amor. De este modo transforma nuestra impaciencia y nuestras dudas en la esperanza segura de que el mundo está en manos de Dios y que, no obstante las oscuridades, al final vencerá Él, como luminosamente muestra el Apocalipsis mediante sus imágenes sobrecogedoras. La fe, que hace tomar conciencia del amor de Dios revelado en el corazón traspasado de Jesús en la cruz, suscita a su vez el amor. El amor es una luz -en el fondo la única- que ilumina constantemente a un mundo oscuro y nos da la fuerza para vivir y actuar. El amor es posible, y nosotros podemos ponerlo en práctica porque hemos sido creados a imagen de Dios. Vivir el amor y, así, llevar la luz de Dios al mundo: a esto quisiera invitar con este Plan Pastoral.