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NOTICIAS DE LA PARROQUIA |
12/octubre/2010 - TODO SOBRE EL ROSARIO SEGÚN BENEDICTO XVI

El Rosario en veintidós frases en palabras del Papa en su visita al santuario nacional del Rosario en Pompeya (Italia:
1.- El Rosario es “arma” espiritual en la lucha contra el mal, contra toda
violencia, por la paz en los corazones, en las familias, en la sociedad y en el
mundo.
2.- También
mediante el Rosario, contemplamos en María a Aquella que ha acogido en sí el
Verbo de Dios y lo ha dado al mundo,
El Rosario es
un don de María para llevarnos a Jesús
3.- El Rosario
debe ser acogido como un verdadero don del corazón de la Virgen.
4.-El Rosario es
vínculo espiritual con María para permanecer unidos a Jesús, para conformarse a
Él asimilar sus sentimientos y comportarse como Él se ha comportado.
5.- El Rosario,
esta popular oración mariana, es un medio espiritual precioso para crecer en la
intimidad con Jesús, y para aprender, en la escuela de la Virgen Santa, a
cumplir siempre su divina voluntad.
6.- Para ser
apóstoles del Rosario es necesario tener experiencia en primera persona de la
belleza y profundidad de esta oración, sencilla y accesible a todos.
El Rosario es
oración contemplativa
7.- El Rosario
es oración contemplativa accesible a todos: grandes y pequeños, laicos y
clérigos, cultos y poco instruidos.
8.- El Rosario
es contemplación de los misterios de Cristo en unión espiritual con María, como
subrayaba el siervo de Dios Pablo VI en la exhortación apostólica Marialis
cultus (n. 46), y como después mi venerado predecesor Juan Pablo II ilustró
ampliamente en la Carta apostólica Rosarium Virginis Mariae.
9.- Rezando el
Rosario, es necesario ante todo dejarse conducir de la mano de la Virgen María a
contemplar el rostro de Cristo: rostro alegre, luminoso, doloroso y glorioso.
10.- Quien, como
María y junto a Ella, custodia y medita asiduamente los misterios de Jesús,
asimila cada vez más sus sentimientos, se conforma a Él.
11.-: “Como dos
amigos -escribe el beato Bartolo Longo-, que se tratan a menudo, suelen
conformarse también en las costumbres, así nosotros, conversando familiarmente
con Jesús y la Virgen, al meditar los Misterios del Rosario, y formando juntos
una misma vida con la Comunión, podemos llegar a ser, en cuanto sea capaz
nuestra bajeza, parecidos a ellos, y aprender de estos grandes ejemplos a vivir
humilde, pobre, paciente y perfecto”.
El Rosario es
oración del silencio en el que Dios habla
12.- El Rosario
es escuela de contemplación y de silencio. A primera vista, podría parecer una
oración que acumula palabras, y por tanto difícilmente conciliable con el
silencio que se recomienda justamente para la meditación y la contemplación.
13.- En
realidad, esta cadenciosa repetición del Ave María
no turba el silencio interior, sino que lo busca y alimenta.
14.- En el
Rosario, de la misma forma que sucede con los Salmos cuando se reza la Liturgia
de las Horas, el silencio aflora a través de las palabras y las frases, no como
un vacío, sino como una presencia de sentido último que trasciende las mismas
palabras y junto a ellas habla al corazón.
15.- El Rosario
también cuando es rezado, como hoy, por grandes asambleas y como hacéis cada día
en este Santuario, es necesario que se perciba el Rosario como oración
contemplativa, y esto no puede suceder si falta un clima de silencio interior.
El Rosario es
meditación bíblica
16.- Si la
contemplación cristiana no puede prescindir de la Palabra de Dios, también el
Rosario, para ser oración contemplativa, debe siempre emerger del silencio del
corazón como respuesta a la Palabra, sobre el modelo de la oración de María.
17.- El Rosario
está todo entretejido de elementos sacados de la Sagrada Escritura. Hay ante
todo la enunciación del misterio, hecha preferiblemente, como hoy, con palabras
tomadas de la Biblia.
18.- Sigue el
Padrenuestro: al imprimir a la oración un movimiento “vertical”, abre el alma de
quien recita el Rosario en una justa actitud filial.
19.- La primera
parte del Avemaría, tomada también del Evangelio, nos hace cada vez volver a
escuchar las palabras con que Dios se ha dirigido a la Virgen a través del
Ángel, y las bendiciones de la prima Isabel.
20.- La segunda
parte del Avemaría resuena como la respuesta de los hijos que, dirigiéndose
suplicantes a la Madre, no hacen otra cosa que expresar su propia adhesión al
diseño salvífico revelado por Dios.
21.- Así el
pensamiento de quien reza el Rosario está siempre anclado en la Escritura y en
los misterios que en ella se presentan.
El Rosario es
instrumento de apostolado y de caridad
22.- El Rosario
conlleva la dimensión apostólica-misionera y caritativa. Ambas finalidades, el
apostolado de la caridad y la oración por la paz, deseo confirmar y confiar
nuevamente a vuestro compromiso espiritual y pastoral.
(Fuente: www.revistaecclesia.com)