|
NOTICIAS DE LA PARROQUIA |
21/noviembre/2010 - El bombardeo del Vaticano en 1943



Son las 20 horas y 15 minutos del 5 de noviembre de 1943. En plena II Guerra Mundial, un avión sobrevuela el Estado neutral Ciudad del Vaticano. En ese momento, ese mismo avión lanza cinco bombas sobre el Estado más pequeño del mundo, causando graves destrozos en el tanque de agua cerca de la estación ferroviaria, las oficinas del Governatorado y el taller del mosaico del Vaticano. La prensa internacional no habló de otra cosa durante casi una semana con elucubraciones sobre quién las había lanzado.
Siete
días después de las explosiones, Pío XII les pidió silencio para evitar que
aumentara el odio.
Hace tres años, en
los mercados de antigüedades de Verona, Augusto Ferrara compró un sobre con
fotografías y documentos de ese momento histórico hasta ahora silenciado.
Augusto Ferrara
Autor, “1943: Bombas sobre el Vaticano”
“Dos amigos vaticanistas me dijeron que habían visto unas fotos
extrañas del Vaticano en un mercado de Verona. Como periodista fui a ver de qué
se trataba. Era un sobre con 40 fotos tomadas en 1943”.
Una casualidad que, 67 años después de este ataque, ha llevado a la luz el
apasionante libro “1943: Bombas sobre el Vaticano”.
El cardenal Giovanni Lajolo, presidente del Governatorato de la Ciudad del
Vaticano aseguró que el bombardeo fue considerado como un “insulto”, al tratarse
de un ataque deliberado contra un Estado neutral.
Tras recoger declaraciones de testigos e investigar en los archivos del
Vaticano, Augusto Ferrara asegura que las cinco bombas fueron lanzadas por las
tropas fascistas a cargo de Farinacci.
A pesar de haber tirado cinco bombas, los fascistas no consiguieron dar en el
objetivo.
Augusto Ferrara
Autor libro “1943: bombas sobre el Vaticano”
“Farinaci fue a Viterbo con un avión de la República. Allí encontró
un piloto, cargó las bombas y durante cinco días sobrevoló el Vaticano, porque
quería golpear la Radio Vaticana. Según los fascistas, la Radio Vaticana
comunicaba mensajes cifrados a los partisanos, es decir, ayudaba al ejército que
estaba entrando en Roma”.
Este
fue el primer y el único ataque que el Vaticano sufrió en la II Guerra Mundial.
Su historia se recoge en este libro junto a recortes de los periódicos de la
época, fotografías de cómo eran esos lugares antes y después de las bombas.
Un libro que descubre uno de los episodios menos conocidos de la historia del
Vaticano