NOTICIAS DE LA PARROQUIA


2/diciembre/2010 - Fiesta de la Milagrosa en el Reina Sofía

El Obispo de la Diócesis de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, celebró el lunes 29 de Noviembre una Eucaristía en el Hospital Reina Sofía de Murcia, con motivo de la pasada festividad de Nuestra Señora Milagrosa, devoción que las Hijas de la Caridad trajeron a este Centro. En este acto estuvieron presentes los capellanes del Hospital -que concelebraron junto al Sr. Obispo-, así como los directivos del Hospital y parte del personal junto a algunos enfermos y familiares, además de una representación de las Hijas de la Caridad. Junto al altar, la imagen de la Virgen Milagrosa, quien acogía las alegrías y tristezas, gozos y sufrimientos de cada uno de los reunidos.

Mons. Lorca Planes llevó ayer al Hospital un mensaje de esperanza. El Obispo señaló que la Medicina “realmente es una actividad esperanzadora”, y añadió que las personas que acuden a un médico depositan en él toda su confianza. A su vez, señaló que “el conocimiento humano, por muy avanzado que esté, siempre se queda corto”, por lo que hay que dejarle la perfección a Nuestro Padre. “Dios bendice vuestra tarea, bendice también vuestras manos”- expresó. Asimismo, manifestó su agradecimiento a todos los que dedican su vida a la Medicina: “gracias porque al tiempo del ejercicio del conocimiento, estáis haciendo una labor de humanidad”.

El Pastor también aprovechó la celebración para pedir por los enfermos. “Que Dios les ayude a aceptar desde la serenidad y la paciencia”- alegó. De igual modo, quiso pedir por sus familiares, quienes tienen que “sostener, controlando los sentimientos, las esperanzas y dolores de ellos”.

El Sr. Obispo habló de la presencia de Dios en el sufrimiento y en la enfermedad. “Uno necesita acudir a Dios, pedirle consuelo”- precisó. Así, aseguró que “también ha habido situaciones en las que el dolor ha servido para unir a la familia”. “A veces, una propia enfermedad puede servir para cambiar hasta de carácter y dulcificar la propia vida”.

De un modo especial, Mons. Lorca dio las gracias a los capellanes del Hospital, siempre al servicio del enfermo. Finalmente, encomendó todas sus intenciones a la protección de la Santísima Virgen Milagrosa, para que Ella se las presente a Nuestro Señor y “que Dios sea su consuelo, que les ayude y les dé fortaleza”.

 

 


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