8/diciembre/2010
- Fallece Mons. Ambrosio Echebarría
En
la madrugada del 6 de diciembre falleció
Mons. Ambrosio Echebarría Arroita,
obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón desde 1974 y hasta 1999, fue el
artífice de la creación de la diócesis de Barbastro-Monzón con la adecuación de
los límites eclesiásticos con los políticos, inició las gestiones para la
devolución de las 112 piezas de arte y finalizó los procesos de beatificación de
los Mártires Claretianos, “El Pelé”, Josémaría Escrivá y el obispo Florentino
Asensio.
La Dirección General
de Instituciones Penitenciarias le concedió la medalla de plata por la labor que
realizó en el ámbito penitenciario.
A consecuencia de una enfermedad que ha minado gravemente su salud durante los
últimos meses. Desde su jubilación como Obispo residencial de nuestra Diócesis,
el 12 de diciembre de 1999, Don Ambrosio ha residido en Bilbao, unas temporadas
en su caserío natal de Ceberio y otras en la capital vizcaína. Los últimos años
de su vida los ha pasado, junto con su hermana Carmen, en
la Residencia
Sacerdotal “San Vicente”, de Bilbao. Su celo pastoral se ha
mantenido vivo después de su jubilación; todos los días se desplazaba, con una
constancia y cariño admirables, a una Residencia de disminuidos psíquicos,
regentada por Religiosas, para celebrar
la Eucaristía
a los residentes y acompañarles humana y espiritualmente en la medida de sus
posibilidades. Y mientras su salud se lo ha permitido, participó en muchas de
las iniciativas pastorales de
la Iglesia Diocesana
de Vizcaya.
Don Ambrosio había nacido en Ceberio (Vizcaya) el 1 de abril de 1922. Fue
ordenado sacerdote en Vitoria el 29 de junio de 1947. Contaba, pues, 88 años de
edad y 63 de ministerio sacerdotal, 36 de los cuales como Obispo. Aunque según
confesión propia comenzó su sacerdocio «con una clara vocación parroquial,
la Providencia,
valiéndose de unas circunstancias ajenas a mi voluntad, me llevó por los caminos
de la pastoral castrense». Pronto se incorporó al Arzobispado Castrense como
capellán, desempañando diversos destinos, entre los que cabe señalar el de
Vicario de la región militar de
La Coruña,
cargo desde el que fue promovido a la sede barbastrense, cuando llevaba 27 años
de sacerdocio.
Nombrado Obispo de Barbastro, mediante bula del papa Pablo VI, de fecha 23 de
septiembre de 1974, sucedió a Mons. Damián Iguacen, que acababa de ser
trasladado a la sede de Teruel y Albarracín. Tomó posesión de
la Diócesis
el 21 de octubre por medio de su apoderado, el deán de esta Iglesia Catedral,
Don Santos Lalueza Gil. Su ordenación episcopal tuvo lugar el domingo 2 de
noviembre de 1974, en la catedral de Barbastro, de manos del Arzobispo-Vicario
General Castrense, Mons. José López Ortiz, concelebrando como Obispos
consagrantes Mons. Pedro Cantero Cuadrado, Arzobispo de Zaragoza, y Mons.
Francisco Peralta Ballabriga, Obispo de Vitoria.
De todo su abnegado y humilde ministerio episcopal, hay que resaltar dos hitos
especialmente significativos: uno, haber culminado la modificación de los
límites diocesanos, mediante el decreto de
la Congregación
para los Obispos
“Illerdensis – Barbastrensis. De
finium mutatione”,
de 15 de junio de 1995, por el que se constituía la diócesis de Barbastro-Monzón
con la antigua diócesis de Barbastro y cuatro arciprestazgos aragoneses que
permanecían bajo la administración eclesiástica de Lérida; el otro, la
beatificación del obispo Florentino y del gitano Ceferino, mártires de la
persecución religiosa durante la guerra civil española, en cuyas causas de
beatificación se comprometió con el tesón de sobras conocido por todos sus
diocesanos.
El 14 de noviembre de 1999, domingo en el que se celebraba el
Día de
la Iglesia Diocesana,
la Diócesis
quiso festejar el 25º aniversario de su Ordenación Episcopal. Pocos días antes,
el 25 de octubre, le había sido aceptada la renuncia a esta sede por haber
cumplido la edad de la jubilación y había sido nombrado Administrador Apostólico
hasta la toma de posesión del nuevo obispo, Mons. Juan José Omella Omella, que
tuvo lugar el 12 de diciembre del mismo año.
Durante muchos años fue el Obispo-responsable de
la Comisión Regional
de Misiones y de Cáritas-Aragón; bajo su dirección se elaboró
la Carta Pastoral
colectiva de los Obispos de Aragón sobre la pobreza, titulada "A los pobres
los tendréis siempre entre vosotros", que tuvo un amplio eco en la sociedad
aragonesa. En
la Conferencia
Episcopal Española fue responsable, entre otros cargos, de
la Pastoral
Penitenciaria. Su trabajo, intenso y eficaz, fue reconocido por
la sociedad española con
la Medalla de
Plata al Mérito Social Penitenciario, que le entregó
la Directora General
de Instituciones Penitenciarias en un acto celebrado en
la Subdelegación
del Gobierno, en Bilbao, el 11 de diciembre de 2006.
Mañana, 7 de diciembre, memoria litúrgica de San
Ambrosio y fecha en la que
la Diócesis
celebraba con gozo la onomástica de su Prelado, se celebrará
la Misa funeral
en su localidad natal de Ceberio, presidida por el Obispo de Bilbao, Mons. Mario
Izeta.
A continuación los restos mortales de Don Ambrosio serán trasladados a Barbastro
para su inhumación en la que fue su Iglesia Catedral. La capilla ardiente se
instalará en
la Catedral
pasado mañana, 8 de diciembre, a las 15 horas. A las 17 horas darán comienzo las
solemnes exequias, presididas por el Obispo diocesano, Mons. Alfonso Milián, y
el sepelio de su cadáver en la cripta preparada al efecto en la capilla de San
Pedro del templo catedralicio.
Al conocerse la noticia de la muerte de Don
Ambrosio ha surgido unánime un sentimiento de pesar en todos los ámbitos de
la Diócesis. La
Iglesia Diocesana desea trasladar a sus familiares este sentimiento, unido a la
esperanza en el Señor de la vida y de la muerte, que él siempre mantuvo viva en
su ánimo
Fuente: Diócesis Barbastro - Monzón
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