|
NOTICIAS DE LA PARROQUIA |
16/diciembre/2010 - CARTA DE JESUCRISTO

En el día de mi cumpleaños
Como sabrás nos acercamos nuevamente a la fecha de mi cumpleaños, todos los años
se hace una gran fiesta en mi honor y creo que este año sucederá lo mismo.
En estos días la gente hace muchas compras, hay anuncios en el radio, en la
televisión y por todas partes no se habla de otra cosa, sino de lo poco que
falta para que llegue el día.
La verdad, es agradable saber, que al menos, un día al año algunas personas
piensan un poco en mi. Como tú sabes, hace muchos años que comenzaron a festejar
mi cumpleaños, al principio no parecían comprender y agradecer lo mucho que hice
por ellos, pero hoy en día nadie sabe para que lo celebran. La gente se reúne y
se divierte mucho pero no saben de qué se trata.
Recuerdo el año pasado al llegar el día de mi cumpleaños, hicieron una gran
fiesta en mi honor; pero sabes una cosa, ni siquiera me invitaron. Yo era el
invitado de honor y ni siquiera se acordaron de invitarme, la fiesta era para mí
y cuando llego el gran día me dejaron afuera, me cerraron la puerta.
Y yo quería compartir la mesa con ellos! (Apocalipsis 3,20).
La verdad no me sorprendió, porque en los últimos años todos me cierran las
puertas. Como no me invitaron, se me ocurrió estar sin hacer ruido, entré y me
quedé en un rincón. Estaban todos bebiendo, había algunos borrachos, contando
chistes, riéndose a carcajadas. La estaban pasando en grande, para colmo llegó
un viejo gordo, vestido de rojo, de barba blanca y gritando: "JO JO JO JO",
parecía que había bebido de mas, se dejó caer pesadamente en un sillón y todos
los niños corrieron hacia él, diciendo " SANTA CLAUS" "SANTA CLAUS" como
si la fiesta fuera en su honor!
Llegaron las doce de la noche y todos comenzaron a abrazarse, yo extendí mis
brazos esperando que alguien me abrazara. Y ¿sabes?, nadie me abrazó. Comprendí
entonces que yo sobraba en esa fiesta, salí sin hacer ruido, cerré la puerta y
me retiré.
Tal vez crean que yo nunca lloro, pero esa noche lloré, me sentía destruido,
como un ser abandonado, triste y olvidado.
Me llegó tan hondo que al pasar por tu casa, tú y tu familia me invitaron a
pasar, además me trataron como a un rey, tú y tu familia realizaron una
verdadera fiesta en la cual yo era el invitado de honor, además me cantaron las
mañanitas; hacia tiempo que a nadie se le ocurría hacer eso. Que DIOS bendiga a
todas las familias como la tuya, yo jamás dejo de estar en ellas en ese día y
todos los días.

También me conmovió el pesebre que pusieron en un rincón de tu casa. ¿Sabías que
hay países que se esta prohibiendo poner nacimientos? Hasta lo consideran
ilegal. ¿A donde ira a parar este mundo?
Otra cosa que me asombra es que el día de mi cumpleaños en lugar de hacerme
regalos a mí, se regalan unos a otros. ¿Tú que sentirías si el día de tu
cumpleaños, se hicieran regalos unos a otros y a ti no te regalaran nada?.
Una vez alguien me dijo: ¿Cómo te voy a regalar algo si a ti nunca te veo? Ya te
imaginaras lo que le dije: Regala comida, ropa y ayuda a los pobres, visita a
los enfermos a los que están solos y yo los contaré como si me lo hubieran hecho
a mí (Mat.- 25,34-40)
Cada año que pasa es peor, la gente sólo piensa en las compras y los regalos, y
de mí ni se acuerdan...
Probablemente así hablaría JESUCRISTO
Por eso, VIVE verdaderamente esta Navidad!!!
A ESTA "CARTA" DE JESÚS, algunos chicos y chicas del Movimiento Juvenil de nuestra Parroquia, respondieron el pasado sábado lo siguiente:
Querido Jesús:
Estoy de acuerdo contigo. cada año damos
más tiempo a los placeres materiales y sólo nos preocupamos por nosotros mismos,
sin pensar en los demás. Creo que deberíamos preocuparnos más por la gente que
nos rodea y que sufre, sin que nos demos cuenta. En vez de creer en papa Noel y
en los Reyes Magos deberíamos regalarles cosas a gente que lo necesite más que
nosotros, como a jubilados, enfermos yniños con hambre, gente en el paro qeu
ahora en enestos tiempos con una dura crisis económica no tienen dinero para
comer ellos ni sus familias; a inmigarantes marginados de la sociedad cuyo
delito ha sido llegar a un sitio extraño para intentar vivir mejor. A todos
ellos, en vez de dejarlos de lado, deberíamos acompañarlos, cuidarlos y darles
todo nuestro amor y cariño. Y también tendremos que mirar dentro d enuestra
propia familia y amigos, no vaya a ser que alguien sufra sin saberlo.
por todos ellos deberíamos intentar hacer
un mundo mejor, sin guerra, sin paro, sin hambre, donde todos se ayuden entre
si, y abandonemos los prejuicios y la violencia que no traen nada bueno. Yo
creo, querido Jesús, que deberíamos acordarnos más de ti y de la gente que nos
rodea. Firmado: toda la Tierra.
